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La
Filosofía
El Adversario
Desde
el mismo comienzo de nuestros dolores fuimos fragmentados
interiormente, de tal forma, que nos fue imposible
descubrirlo en su justa medida. Quien ama inevitablemente
sufre, y el sufrimiento tiende a volverse enfermizo.
El
precio que hubo que pagar para ser libre, ha sido
mayúsculo. Fue necesario renunciar al derecho de vivir
allí. Salvo excepciones, salimos con una mano delante
y la otra detrás. Perdimos la patria, parte de la
familia, los amigos, los lugares amados, nuestras
propiedades, nuestro trabajo, la paz, y la felicidad.
¡Aquello fue muy duro, sólo Dios y nosotros lo sabemos!
A
consecuencia de este rosario de penurias nace el odio
que sentimos por él. Es un resentimiento que satura
la estructura interior de nosotros. Un rencor que
nos mantiene unidos a pesar de lo que nos separa.
Es nuestra fuerza redentora, pero también nuestra
debilidad, porque nubla nuestra capacidad para medirlo,
entenderle sus formas y maneras de actuar, y también,
barruntar qué le ocurre al cubano para obrar de la
forma en que actúa.
Por
lo tanto, como derivación de esta peculiaridad tan
nuestra, nos resulta difícil evaluarlo. Con el agravante
que tenemos, al estar frente a un caso patógeno que
va más allá de la neurosis, de la pasión enfermiza,
del delirante, del aberrante, del esquizofrénico,
y del megalómano.
De
él, lo podemos decir todo. Sufre de una desmedida
ambición de poder. Es un ladrón de los grandes, posee
una de las mayores fortunas que haya podido reunir
un aventurero. Es un delincuente internacional, terrorista,
narcotraficante y un redomado sanguinario. Se le pueden
colgar los adjetivos denigrantes que posee el diccionario
de La Real Academia de la Lengua Española.
A
pesar de todo esto, tenemos que acreditarle que es
un aventurero muy original, brillante, astuto y hechicero.
Supo con dedicación, astucia y osadía, apoderarse
de las riendas de un pueblo, de una nación cuya gente
tiene fama de ser muy despierta e inteligente.
Es
un tirano completo, pero sus tiranizados después de
más de cuatro décadas, hasta este momento, con excepciones,
no ofrece signos marcados de querer pagar el precio
para librarse de él. Es un hechicero, porque domina
a la perfección las artes del hechizo. En los comienzos
nos embaucó a todos –salvo a muy pocos–. Vimos en
él lo que no era, y le creímos más de lo que dijo.
Embrujó
con sus famosos discursos – pura galimatías– a toda
Latinoamérica, al pueblo americano, a los europeos,
a todos. Con aquella baba excitante hechizó al universo.
Cuando los sicólogos y los sociólogos estudien los
discursos de este brujo, no encontrarán la respuesta
adecuada para descubrir cómo fue que logró lo que
hizo.
Este
megalómano, no lo dudemos, es un verdadero hechicero.
Con más de cuatro décadas en el poder. Con todo lo
que ha sucedido en Cuba, que ha salido en los medios
informativos internacionales. A pesar de esto, una
parte de los que viven en este planeta, sigue creyendo
aún, que este engendro es un revolucionario bien intencionado.
Este
descarriado mental, ha manejado a su antojo los movimientos
izquierdistas que existen por esos mundos del diablo.
Mantiene las mejores relaciones de negocios con todos
los focos terroristas que están activos en este universo.
En
cierta forma influye en el exilio pues conoce muy
bien los trillos de nuestros sentimientos. Su fuerza
para lograr este fenómeno, arranca de los cientos
de miles de exiliados, que no dejaron a Cuba por buscar
la democracia, sino que vinieron arrastrados por sus
seres queridos. Otros en pos de mejores posibilidades
económicas. Algunos por contagio, por aventura o por
otras razones.
Muchos
de éstos a nivel inconsciente, llevan su verdad muy
adentro –que fue situada allá– y ahora esa verdad
les late aquí. Responden muy bien al llamado que de
vez en cuando, les hace este hechicero.
Dentro
de Cuba, vamos a juzgar por los hechos: nos quedamos
meditando cada vez que nos encontramos con alguien
que viene de allá, para quedarse. Cuando le preguntamos
¿cómo andan las cosas en el paraíso de los trabajadores?,
generalmente su respuesta resulta ser: –Señores, aquello
está muy malo, a menos que uno tenga dólares de la
yuma* no se consigue ni lo imprescindible, no hay
libertad, no hay futuro para la juventud, no hay esperanzas.
Lo
que resulta difícil es oírle un improperio
para el líder,
porque sigue atado por dentro
a la Cuba del tirano.
Es
necesario entender que la figura de este zorro viejo,
dentro de Cuba y en el exterior, es muy distinta a
como la vemos nosotros en el exilio. El culto a la
personalidad con este enajenado ha sido de tal magnitud,
que se ha convertido en el dogma intocable de la revolución.
Este fenómeno, aunque cada día pierde adeptos, aún
funciona en una parte del pueblo cubano, latinoamericano,
europeo, norteamericano, y en algunos del exilio cubano.
*Yuma: nombre popular que usan los cubanos de la isla
para referirse a Los Estados Unidos.
Goliat y David
El
lobo y su manada aferrados al poder a cómo dé lugar.
Armados hasta los dientes. Déspotas, sádicos, violentos.
Acostumbrados a matar a sangre fría. Endurecidos.
Radicalizados. Con sus leyes hechas a su mejor conveniencia.
Sus cárceles. Sus paredones.
El
cubano manipulado a toda hora, en un terror calculado.
Indefenso, sometido, hambreado. Lleno de dificultades.
El temor es su más fiel compañero.
Sin
entender lo que han hecho con él. Ni el destino que
le ha tocado vivir.
La
Palabra
Creemos
firmemente en ella, amparados en que los hombres más
extraordinarios que ha tenido la humanidad siempre
utilizaron para convencer a sus seguidores, la
palabra.
Tenemos
fe absoluta en el ser humano, entendiendo que es imperfecto,
pero a la vez perfectible por diseño de Dios.
Es
en el campo sicoeducativo donde podemos encontrar
la solución para que Cuba pueda zafarse de esta tiranía.
Enviándole a la juventud de hoy, mensajes donde se
le presente pedagógicamente su realidad humana, a
través de los medios de comunicación y de las Bibliotecas
Independientes.
Es
muy respetada por los sicólogos que bregan con la
educación, la fuerza inductiva que genera el sistema
sicoeducativo. Es bien conocido en este campo, que
si varias personas están dispuestas a escuchar una
serie de charlas donde se les presente a cada uno
quién es, al llegar a este punto en que se
le quita su fachada y se le desnuda interiormente
para que pueda verse tal cual es: es muy posible
que alcance el borde de la desesperación. Al conseguir
este nivel interno, es factible que podamos situarle
el ideal cristiano y martiano, despertándole el afán
reinvindicador.
Esto
lo podemos lograr paso a paso, utilizando esa combinación
tan efectiva que produce la fuerza redentora: el poder
de la palabra, la pedagogía, el conductismo, junto
a la honra y el honor de Dios.
Sitúale a un ser humano en su
interioridad la honra y el honor de
Dios,
y no tendrás que decirle lo que tiene que hacer.
Diagnóstico
La
Cuba de hoy no es propiamente una nación. Adolece
de haber sido llevada por caminos muy extraños, por
alguien que siendo un desordenado completo tiene capacidades
extraordinarias. El centro trágico de esta sociedad
no es solamente su falta de libertades, ni su sometimiento
a unas normas de vida ajenas a la herencia cristiana
y martiana de nuestro pueblo, sino a la confusión
que determina las actuaciones de la generalidad del
cubano de hoy. Una sociedad que ha tenido que convivir
con la mentira por más de cuatro décadas, tiene que
haber sido dañada por ella. Un pueblo que ha sido
engañado, desarmado, sometido y hambreado, que en
todos estos años el temor ha sido su más fiel compañero,
tiende a conocer el miedo a profundidad.
Cuando
una nación sufre una tiranía por años y años, tiende
a padecer de depresión endógena. El diagnóstico de
la enfermedad de un grupo grande, conlleva la misma
profilaxis que la de una persona. Cuando alguien se
rompe por dentro, que le surge una grieta estructural,
que no se puede sostener por sí mismo, que todo lo
acepta, que pierde su capacidad para luchar, que todo
le da lo mismo; al llegar a este punto no hay quien
lo salve, si primero no logra verse tal cual es. ¡Entonces,
podrá ser redimido!
Terapia
El
ser humano siente la necesidad de aprender por experimentación,
por motivación, por imitación y por repetición. Cada
vez que algo le llama la atención por cualquiera de
estos estímulos, esto se convierte en un reto, y si
consigue vencerlo, queda capacitado para luchar con
otro similar, o más difícil. Basados en estas observaciones
los educadores que trabajan en el desarrollo de la
enseñanza, utilizan el sistema sicoeducativo
que emplea la pedagogía apropiada para desarrollar
la motivación, la experimentación, la repetición,
y el reto. Por medio de las normas sicoeducativas,
se puede desarrollar las cuatro áreas básicas del
ser humano: el patrón de conducta, el conjunto de
valores humanos y espirituales, lo socioemocional
y el balance intelectual.
Con
estos elementos reguladores del comporta- miento humano,
aplicándolos en forma escalonada hasta llevarlos a
sus máximas consecuencias, es factible lograr el conductismo,
que es lo que permite anticipadamente la respuesta
necesaria.
La
Profilaxis
Las
fuerzas indomables del espíritu humano provienen de
sus grandes conflictos, si no la humanidad no hubiera
podido escribir la historia que ha tenido que luchar.
Existen maneras de zafarnos sin armas de un tirano.
Es más sencillo de lo que muchos creen concebir, que
una comunidad totalmente desarmada, pueda derribar
a un gobierno repleto de cañones. Cuando el hombre
sencillo de la calle que es en realidad el tronco
de una nación, es ofendido sin consideración alguna,
está maduro para convertirse en atrevido y audaz.
Al llegar aquí, sólo necesita que lo guíen.
Cuba
se ha situado en el momento sicológico y cronológico
para que la lleven a través de los medios de comunicación,
desde las oscuridades en que vive, hasta que perciba
claramente quién es su tirano, cómo debe tratarlo
y qué debe hacer con él para quitárselo de encima.
Una tiranía solamente dura hasta que sus tiranizados
descubren que juntos son más fuertes que ella.
Nuestros
hermanos que viven en la Isla de los penitentes, están
en un momento muy apropiado para que los orienten
hasta lograr que una parte de ellos, sin rebelarse,
se vuelvan disidentes. Al situarlos en esta coyuntura,
muy fácilmente se volverán irreverentes. Al conseguir
este nivel, sólo necesitarán que les recuerden lo
mucho que han tenido que sufrir, para tirarlos a la
calle –agarrados de las manos– cantando la marcha
de la libertad, ¡Cuba, záfate!.
Los
Medios
Por
una paradoja del ser humano, el terreno más fértil
para lograr los grandes seguidores de Jesús, es entre
aquellos que viven ajenos a toda religiosidad. Este
tipo de grupo responde favorablemente al llamado de
Dios, siempre que el que lo haga, lo sensibilice bien
primero, le muestre sus culpas y finalmente, le enseñe
el camino de la redención.
Cuba
está madura para lograr un intento exitoso en este
campo, porque el ser humano producto de la mal llamada
revolución, vive polarizado entre los esfuerzos constantes
del régimen por separarlo de toda idea de Dios, familia
y amistad, mientras observa en sus mayores lo arraigado
que están estos valores. En un caso tan original como
éste, la dimensión de estos sentimientos espirituales
y divinos, adquiere en ese ser humano, un intenso
deseo de sentirlos, vivirlos y poder compartirlos
con otros.
El
sentido de libertad es innato. Libertad, es una palabra
mágica al oído. A su llamado el hombre está propenso
a realizar los mayores sacrificios. El sentimiento
de libertad es uno de los más fuertes en el ser humano.
La rebeldía de Adán no fue más que el afán de liberarse
de la tutela de su Creador. Los grandes sucesos que
a través de los siglos modificaron el comportamiento
de los gobernantes, han sido hechos por aquellos que
fueron motivados por esa mágica palabra, libertad.
Cada
vez que un tirano se apodera de las riendas de un
pueblo y tiende a mantenerse en el poder, genera una
tendencia a nivel inconsciente: poner a funcionar
los resortes internos del ser humano que no son más,
que los anhelos que duermen en el alma de los pueblos.
En estas situaciones, siempre se obtienen los mejores
resultados si utilizamos la motivación adecuada en
el momento propicio.
Para
alcanzar lo que buscamos, utilizaremos charlas repetitivas
de doce minutos de duración. Diseñadas para trabajar
y ajustar debidamente aquellas áreas anímicas dañadas
o confundidas de nuestros oyentes. También, enviaremos
las consignas libres. Esto le permitirá envolverse
y hacer algo por la causa de su liberación. El sentimiento
que deja el deber cumplido, será la motivación que
le dará las fuerzas necesarias para crecer por este
camino.
La
Mística
Para
radiar las charlas a Cuba, utilizaremos de lunes a
viernes una voz masculina, que ha de ser aquella que
emane el sentimiento del que vive una verdad espiritual,
y sienta la necesidad imperiosa de llamar a los suyos
para que se salven. Esta voz utilizará el seudónimo
de: Jonás.
Esto
conlleva un doble propósito, evitar que los personeros
del régimen utilicen su patrón favorito: desprestigiar
el nombre de aquél que está luchando por la liberación
de sus hermanos, y a la vez, crear con este seudónimo,
un cierto sentido esotérico.
Los
fines de semana, las charlas serán sustituidas por
reseñas, añadiduras conductivas y frases de penetración.
Para las reseñas usaremos una voz femenina llamada
Loreta y para las otras dos utilizaremos el nombre
de Jonás y el de Loreta alternativamente.
Objetivos
Generales
Las
charlas están diseñadas para lograr que los oyentes
descubran su realidad humana: ausencia de futuro,
sinrazón para vivir, desidia, y miedos. Entendiendo
a la vez, que pueden redimirse, si hermanados a nosotros,
se unen en esta aventura de liberar a Cuba. Que puedan
descubrir claramente que apoderarse de las riendas
de un pueblo y mantenerse en el poder indefinidamente,
no es más que una perversión.
Que
una tiranía sólo dura hasta que sus tiranizados descubren
que juntos son más fuertes que el tirano. Que no están
solos, que nos tienen a nosotros, los hermanos de
la Diáspora, y también a un Dios que los ama.
Que
con el esfuerzo serio y ordenado de ellos, dirigidos
por sus hermanos en el exilio, y el poder de la oración,
podemos alcanzar por etapas el desquiciamiento total
del actual gobierno; pues es posible soltar el temor
para convertirse en atrevidos y audaces. Sentir los
grandes ideales cristianos y martianos de donde nace
nuestra cubanía eterna. Llegar a sentir el frenético
deseo de libertad, hasta alcanzar la ira redentora,
la santa ira.
Que les permitirá tirarse a las calles en racimos
humanos, agarrados de las manos, cantando:
¡Cuba, záfate!.
El
Andamiaje
El
montaje de este ensayo dura doce semanas, con charlas
repetitivas de diez a doce minutos de duración. Se
radiará de lunes a viernes. Estarán precedidas por
el tema musical, –la marcha de la libertad– ¡Cuba,
Záfate!, más el tema musical Juntos de la
mano lo vamos a lograr, que se utilizan para fomentar
con ello, uno de los resortes síquicos, que en su
momento será el detonante que permitirá el objetivo
primordial: ¡todos a la calle!
Los
fines de semana enviaremos lo que llamamos añadiduras,
reseñas conductivas y frases de penetración, con una
duración de dos minutos cada una, más o menos; utilizaremos
una o más cada fin de semana, y se repetirá varias
veces durante el día y la noche de ser posible, para
que el oyente comience a sentir la influencia de nuestros
objetivos.
Este
material esta diseñado con las normas del periodismo
radial moderno. El contenido de estos mensajes esta
orientado y dirigido para trabajar en los resortes
anímicos de los oyentes.
Una
vez alcanzada la posibilidad de radiar regularmente
a Cuba las charlas, reseñas, añadiduras conductivas,
y frases de penetración, estaremos en posición de
situarle a este grupo –aquello que haga falta– utilizando
a sus máximas posibilidades el sistema sicoeducativo
y el conductismo.
Al
llegar a esta posición, podemos programar a fecha
predeterminada, el momento cronológico y sicológico,
que permitirá la avalancha: el pueblo a la calle,
en racimos humanos, agarrados de las manos, cantando
la marcha de la libertad: ¡Cuba, záfate!
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