Ediciones Suagar
Leer es un placer cuando son libros de calidad - Ediciones Suagar
OTRAS OBRAS
INTENCIONES
El Matrimonio es más que Amor - Ediciones Suagar
Disfrute Cocinando - Ediciones Suagar
Juan Cavila & His Childhood Memories - Ediciones Suagar
Las Aventuras de Juan Cavila - Ediciones Suagar
Contra el Viento - Ediciones Suagar
Revelaciones de una Gaviota - Ediciones Suagar
Mi Cantar
Llamados a la Libertad
En Torno al Nuevo Orden Mundial - Ediciones Suagar
El Pediatra en su Casa - Ediciones Suagar
 
 
 
 
 
 

El Matrimonio es más que Amor - Juan Suárez y Blanca R. García, Ed.,D

US. $14.95
ISBN 0-9632334-2-4

¿Le interesa qué cosa es Llamados a la Libertad?

La Filosfía

Las Charlas

¡Cuba Záfate!

La Marcha de la libertdad

 

 

Las Charlas
¡Tú no estás solo, hay un Dios que te ama!

Somos mucho más religiosos de lo que nos creemos. Es por esto, que voy a enviarte a través de esta charla: a mi Dios y a mi Cristo.

¡Déjame quererte! es el grito constante de Dios, en ese caminar del ser humano que se llama vivir. Cada amanecer, puesta de sol, noche de luna, canto de primavera. Todo lo que vemos, sentimos y vivimos es presencia de Él, y regalo de Él.

Es el llamado constante diciéndonos:
–¡Por lo que más tú quieras, déjame quererte!

Fue Él, quien nos trajo a la vida. Quien nos dio los sentidos, nos llevó en etapas hasta la edad actual. Nos dio infancia, pubertad, primera juventud y mucho más. Somos su benjamín. Lo podemos mirar en el niño que nace, en la madre abnegada. Lo descubrimos en la cadencia de un arroyo, en el sonar de un río, en las olas del mar. Toda esa maravilla, es el canto perenne de Aquél que nos busca, nos llama y nos dice:

– ¡Por el amor que Yo les tengo,
no me rechacen más, déjenme quererlos!

El ser humano desconoce la gran capacidad que tiene para amar. Todos llevamos dentro la posibilidad de alcanzar el amor: Jesús, San Juan, San Francisco de Asís, y muchos otros, no son más que los ejemplos del amor a través de los siglos. El amor viene de Dios, se aviva en nosotros en una comunión de amistad con Él. En una sana intimidad sin temores, y en una entrega redentora que es fuente de grandes esperanzas.

De todos los billones de trillones de seres que existen, somos de los pocos que tenemos el raro privilegio de ser una persona. No somos más que seis mil millones, pero somos únicos. Podemos disfrutar de la risa, del amor, de soñar, de crecer por adentro, de crear, ordenar las ideas, emitirlas, trascender, ¡y además, eternos!

Todo esto, porque Dios lo quiso.

Ahora, te voy a hablar de mi Cristo:
El coloso de la cruz

Nació en un pesebre. Creció en la pobreza. No recibió instrucción escolar. Fue carpintero. A los treinta años, salió en arrebato de amor, cantándole a los hombres de todas las tierras y de todos los tiempos, las bienaventuranzas. En esa locura de amor, tuvo que renunciar a seguir en la vida para pagar por los pecados nuestros. Se entregó a los violentos y a los desenfrenados para que lo subieran al madero vil.

Sí, el Hijo del Hombre. El gran libertador. El primogénito. El más honesto y el más bello. Fue necesario el sacrificio suyo en beneficio nuestro, para que todos pudiéramos llamarle al creador de lo visible y lo invisible: Padre Nuestro.

Hoy, a pesar de la tecnología avanzada; de las micro y de las macrocomputadoras; del viaje hacia la luna; los derechos civiles; la liberación femenina y las drogas; sigue mortificando la conciencia de los hombres.

No escribió nada –no obstante– jamás en los anales de la historia se ha escrito tanto sobre alguien. Escogió para llevar adelante su mensaje a los menos aptos, pero nunca un grupo de superdotados pudo realizar semejante proeza. No procuró riquezas, a pesar de ello, los hombres han dado más dinero para sus propósitos que para ninguna otra cosa.

No aspiró al poder ni a la fama, pero nadie ha tenido más poder ni más fama que Él. No se le conoció romance con mujer alguna, sin embargo, jamás un joven ha sido amado por billones de ellas, como ha sido su caso. No promovió revueltas para liberar a su pueblo del yugo romano, pero nunca ha habido un libertador mayor para aquellos que viven sojuzgados por sus propias pasiones y debilidades. Su predilección fue llamarse el Hijo del Hombre, más el mundo en agradecimiento lo llama de mil formas: El crucificado, El nazareno, etc. Su moral y sus enseñanzas son la piedra angular en donde la sociedad podrá convivir con los suyos en el disfrute pleno, comportándose los unos con los otros como hermanos. Cuando esto suceda, habrá que cambiarle el nombre a este mundo para llamarlo: El Edén.

Presiento que estar aquí, es un misterio de predilección que Dios nos ha querido regalar, y que venir a la tierra conlleva unos propósitos en los planes de Él. Por lo tanto, es necesario escuchar el llamado de Dios en nuestras vidas.

El porqué de este mensaje cristiano dirigido a ti, –ahora y ahí– es con una sola intención: que comiences a desear convertirte ¡en un redimido! Para que rompas los amarres que te impiden interiormente ver claro. Mi hermano querido del alma, llénate de Jesús, para que surja en ti el hombre nuevo. Quien lleva dentro la honra y el honor de Dios, no necesita que le digan lo que tiene que hacer.

Hoy solamente he hablado de ese Dios que nos ama y de Jesús, el Redentor, por la trascendencia que tiene en la vida de cada ser humano.

¡Que Dios te bendiga!
Habló para ti desde América libre,
Jonás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

E-Mail / P.O. Box 720485, Orlando FL. 32872-0485 / Orlando - Tel (407) 275-3712, Fax, (407) 275-3712 / Miami - Tel (305) 651-6789, Fax (305) 651-6789