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Una
historia costumbrista
Las
Aventuras de Juan Cavila refleja a un niño con
un carácter difícil de domar. Pero ahí está
el padre y, sobre todo, la madre, amorosa y sin embargo
siempre lista para usar "la mano, la boca, el
sermón y la correa" al servicio de su disciplina
de mujer fuerte y entera. Cosa "rara":
el Juan Suárez hombre ha carecido siempre de complejos
y traumas psicológicos que padecen adultos de conducta
antisocial, los cuales son generalmente atribuidos
a la mano dura de alguno de sus progenitores.
El
autor, por el contrario, dice pícaramente de su madre
en este recuento de su niñez, que ella era "un
encanto de mujer, a la que yo adoraba; y lo mismo
le pasaba a ella conmigo. Sólo que entre nosotros
dos por aquellos tiempos, se interponía el ¡porque
te quiero te aporro!". Las Aventuras de
Juan Cavila es un relato colorido, optimista,
simpático, ameno. Un fresco remanso que disfrutará
cualquier lector.
Aleida
León Durán
Semanario Libre
Columna: Una Vocecita
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El
principal encanto de esta historia costumbrista
reside en el lenguaje sencillo y descriptivo
del autor, muchas veces poético y nostálgico
cuando narra una niñez rural, pobre en economía,
pero rica en calor familiar. Juan Cavila y sus
amigos son caballeros andantes del reino de
Camajuaní. Ebrios de aventuras callejeras, maldades
en la escuela y escapadas al río son dueños
de una alegre libertad, y de todo lo que pueda
prometer de excitante un pueblo campesino cubano
de los años treinta.
La
filosofía de este niño-hombre es el reto: nada
lo arredra; consigue inmiscuirse en un mundo
de mayores que aún no le pertenece y participa
como espectador en riñas, apuestas y enredos,
desafiando la ira materna que él logra cambiar
sabiamente en ternura, desarrollándose entre
madre e hijo una hermosa relación de amor y
comprensión, que acompañará siempre a Juan Cavila.
¡Bravo
Juan Cavila!... por tu imaginación que transformó
a un pueblo en reino, y al enseñarnos a vivir
un poco contigo nos has hecho volver a la nostalgia
de la niñez.
Yolanda
del Castillo Cobelo
Revista Herencia
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